Me la preguntan constantemente, casi siempre con las mismas palabras: «pero yo no quiero hacer dieta, ¿me vale igual?». Y la respuesta honesta no es ni sí ni no, es que la propia normativa que regula estos productos ya contesta esa pregunta, y conviene leerla despacio.
Lo único que la ley permite afirmar
En la Unión Europea, las declaraciones de salud de los alimentos están reguladas, y para los sustitutivos de comida solo hay dos autorizadas. Las cito enteras, porque el matiz está justo en la parte que todo el mundo se salta:
«La sustitución de dos de las comidas principales diarias en una dieta de bajo valor energético por sustitutivos de comida contribuye a la pérdida de peso.»
«La sustitución de una de las comidas principales diarias en una dieta de bajo valor energético por un sustitutivo de comida contribuye al mantenimiento del peso después de la pérdida de peso.»
Fíjate en dos cosas.
La primera: la declaración habla de sustituir, no de añadir. Un batido Fórmula 1 está formulado para ocupar el lugar de una comida entera. Si te lo tomas además de lo que ya comías, no estás haciendo lo que la declaración describe; estás sumando una comida más al día.
La segunda, y es la importante: todo eso ocurre «en una dieta de bajo valor energético». Esa coletilla no es decorativa ni jerga legal. Es la condición sin la cual la declaración no se sostiene. La normativa no dice que el producto haga nada por su cuenta: dice que, dentro de un contexto determinado, contribuye.
Entonces, ¿la respuesta es no?
La respuesta es que la pregunta está mal planteada, y lo digo sin ánimo de escaquearme.
«Hacer dieta» suena a pesar la comida, pasar hambre y contar todo lo que entra. Y no es eso de lo que hablamos. Lo que la declaración describe es simplemente que el conjunto de lo que comes en el día tenga menos energía que antes. Si cambias un desayuno de café y bollería por un batido preparado con leche, eso ya ha ocurrido, sin que hayas «hecho dieta» en el sentido en que la gente usa la palabra.
Es decir: no tienes que montarte un régimen, pero sí tiene que cambiar algo. Si el resto del día sigue exactamente igual y encima sumas el batido, el producto no va a compensar eso. Ninguno lo hace. No es una cuestión de marca, es aritmética.
Lo del ejercicio, aparte
El ejercicio no aparece en ninguna de las dos declaraciones autorizadas, así que a efectos de lo que estos productos pueden afirmar, es un asunto distinto. Que moverse sea bueno por muchas otras razones no lo discute nadie, pero no es un requisito de la declaración ni te lo voy a vender como tal.
Por qué no te doy cifras
No vas a encontrar aquí cuántos kilos ni en cuánto tiempo. No es una evasiva: es que las Normas de Herbalife prohíben expresamente referirse a un ritmo o a una cantidad de pérdida de peso, y me parece bien que lo prohíban, porque esas cifras dependen de tu punto de partida, de tu situación y de cosas que nadie puede saber desde una web. Cualquiera que te dé un número concreto sin conocerte te está diciendo lo que quieres oír.
Lo que yo respondo cuando me lo preguntan
Que si lo que buscas es un producto que funcione sin que cambie nada de lo demás, ese producto no existe, ni aquí ni en ninguna otra marca. Y que si lo que buscas es una forma práctica de que una comida al día deje de ser un desastre sin tener que cocinar ni pensar, entonces sí, para eso está pensado.
Esa segunda versión es mucho menos atractiva que la primera, pero es la que se sostiene.
Si te vale, te ayudo a elegir por dónde empezar: lo tienes desarrollado en qué comprar la primera vez, y el catálogo por gamas en productos Herbalife. Si esperabas la otra respuesta, prefiero decírtelo ahora y no cuando te hayas gastado el dinero.
Soy Miembro Independiente de Herbalife, no dietista-nutricionista: te explico los productos, pero no elaboro dietas ni pautas personalizadas. Para eso, consulta con un dietista-nutricionista o con tu médico. Los ingredientes, la información nutricional, el modo de empleo y las advertencias de cada producto están en su etiqueta y en su ficha oficial de Herbalife One. Si tienes algún problema de salud, estás embarazada o en periodo de lactancia, eres menor de edad o sigues algún tratamiento, consulta con tu médico antes de cambiar tu alimentación.
